Que un Héroe como tú me haya propuesto como ejemplo de heroísmo, es un honor que nadie despreciaría, pero he tenido que hacer una revisión de mi trayecto y personalidad, para saber si realmente merezco semejante honor y que el mismo no represente un fertilizante para los “Demonios Interiores” que tanto cuestan combatir. La vanidad, la obsesión heroica (o pseudo-heroica) por contrapolación de la mediocridad o el odio a la injusticia y a los injustos, están al acecho para hacernos desviar de nuestro deber, o convertir nuestro periplo en un tormento, en vez de hacernos gozar de la felicidad que produce el Camino Correcto marcado por el Alma.

He aceptado porque en esa revisión (que no es la primera, claro, pero sí una de las más intensas) he hallado que los resultados han valido la pena, a pesar de cientos de pensamientos, palabras y actos errados. Ir corrigiendo a medida que avanzaba ha sido la clave para superar obstáculos y hacerlos incluso útiles, como el viento en contra facilita el despegue de un avión.

Creo que el mayor logro no ha sido por fuera, aunque he servido y sirvo a mucha gente. Sin ello, no hay heroísmo que valga, porque la condición más importante del héroe es el altruismo, pero me ha convertido en una persona feliz. Eso no estaba originalmente en mis planes, porque fui educado -en gran parte por mi mismo- para servir, trabajar y luchar. La educación familiar fue destinada a “ser ejemplar”, pero de un modo muy diferente al que me ha servido. La ejemplaridad haciendo y conformando a todos o a la mayoría, es algo que descarté desde la infancia. No seguir la línea de ejemplaridad marcada por la educación externa me costó innumerables sufrimientos, enemistades gratuitas y pérdidas de toda clase.

Sólo me interesa ser “ejemplar” hasta cierto punto, porque no serlo dañaría la obra que debe ser de utilidad para los demás. No se puede predicar sucio, desaliñado, mal agestado o hablando “a lo rebelde”. Tuve que “aprender modales”, porque el Respeto sólo existe si se es capaz de demostrarlo.

La forma más elemental y fundamental del Amor es el Respeto. Me enseñaron el respeto a los demás y está bien, pero no me enseñaron que el Respeto a uno mismo es el más importante, porque nadie puede dar lo que no tiene para sí.

Por lo demás, ruego a quien me lea que no tome como modelo de heroísmo o ejemplaridad mi vida particular ni mi aspecto, ni mi historia personal (aunque no tengo nada público que esconder), sino solamente lo que enseño en el terreno esotérico, metafísico y político (Ecologenia), así como mi trabajo con las pirámides. Esas son “mis obras”, eso es lo que realmente vale. Si todo esto pudiera haberlo anónimamente, así lo habría hecho y no por “humildad”, sino por simple falta de vanidad. No necesito dejar mi nombre en la historia, ni que nadie me recuerde. Sólo me basta con que la gente sea feliz, que las generaciones que heredarán lo que hoy hacemos, no tengan que sufrir nuestros errores, sino que aprendan de ellos y puedan disfrutar de nuestros aciertos. Si estos puntos de vista concuerdan con lo que se entiende por “héroe”, pues considérame uno de ellos y que el ejemplo cunda, porque no soy de la clase que comparte su amargura, ni la mera rebeldía sin soluciones a la vista, ni tengo nada parecido al ideal de “mártir”.

Soy de los que lloran emocionados ante actos heroicos como los de Enric Cobera, Teresa Forcades o escritores como tú, denunciando lo que haya que denunciar y corriendo el riesgo de despertar no sólo Conciencias, sino también los Demonios Interiores de quieren despertar. Pero creo que sólo puedo considerarme “heroico” por estos tres motivos:

  1. He aprendido a ser Feliz y trabajo para que lo sea todo el que quiera.
  2. Trabajo con pirámides, a pesar de molestar a uno de los lobbys más poderosos del mundo.
  3. Escribo y difundo sobre política, religión, economía, etc., molestando al resto de los poderes. Incluso instigo en mis obras, a realizar el más duro de los combates, que es el interior, la Catarsis, porque ha sido la mejor de obras, mi propia transformación.

Mi tarea afecta a los ocho sectores de actividad que mencionas:

1. Transformación personal, 2. Salud, 3. Economía, 4. Política, 5. Energía y tecnología, 6. Educación, 7. Agricultura, 8. Ciencia.

Sobre la parte de energía es pronto para hablar. De todos modos, por ahora es un frente de batalla global que no puedo abarcar como quisiera por falta de tiempo. En “Tecnologenia” del blog de Ecologenia hay algún dato.

MI HAZAÑA:

Ha sido sobrevivir a las permanentes instigaciones para desviarme del objetivo de mi vida. Desde el punto de vista de los resultados para los demás, la gran hazaña ha sido dejar de cantar, pintar y trabajar con minerales preciosos, para jugar de empresario y poder llevar el producto de lo investigado con todas las ganancias materiales de mi vida: Las pirámides, a todos los hogares posibles. No es algo barato ni fácil de hacer con la calidad que asegure beneficio sin daños, pero algún día, cuando no haya “economía de mercado” todo el mundo podrá usarlas.

He sido Bombero Voluntario, soy buen nadador y he salvado vidas. Pero eso no es algo especial. Lo más especial que he hecho a lo largo de la vida, ha sido gastarme todo en investigación y en 2001 dejar de ganar para dedicarme personalmente a Piramicasa. Dejar de lado todos los talentos que me daban rédito importante en cualquier parte del mundo, y en lugar de eso trabajar de empresario, para lo que no tenía talento alguno. Eso sí que me reconozco como heroico.

Todo lo demás, como lo escrito sobre política, religión y esoterismo, le duela a quien le duela, no es más que un cumplimiento del deber, un compartir para despertar. Claro que entraña peligros, pero es más lo que disfruto escribiendo que el esfuerzo o el riesgo, porque sé que a mucha gente le sirve.

MOMENTO DEL PROCESO HEROICO:

No podría decir en qué momento estoy con exactitud, porque en algunos aspectos parece que recién empiezo pero está claro que pasé en la niñez el momento de “separación”. No fui un niño normal, aunque aprendí rápido a parecerlo, o no habría sobrevivido. En eso también mi experiencia ayuda a otros.  Necesito ocho siglos sólo para hallar las respuestas cuyas preguntas ya tengo formuladas. De modo que estaría en plena “iniciación”.

En cuanto a Piramicasa estoy sin duda en “el retorno”, brindando lo que la gente ya empieza a disfrutar, pero no hemos terminado de encontrar aplicaciones y resultados maravillosos a las pirámides. Creo que sólo he abierto la puerta con la aplicación terapéutica (curativa y preventiva), en plantas, animales y personas, pero hay mucho más…

LOS OBSTÁCULOS:

Aunque me enfrento con lo que hago a los poderes fácticos de la industria farmacéutica, a las marionetas de la falsa democracia y a sus amos, tanto con las pirámides como con lo que escribo, los auténticos obstáculos son interiores. Nunca se termina de hacer Catarsis, siempre aparecen distracciones, pequeños temores, incertidumbres… Es dura esa parte, pero los enemigos externos no lo son tanto, son “parte del paisaje”, el cuadro de situación que el héroe debe cambiar. Pero todo se va logrando a medida que se consigue vencer en las batallas interiores.

ME LLEVARON A CONVERTIRME EN HÉROE:

En parte, la educación paterna. Con todos sus errores, el balance de aciertos fue muy superior. Su ejemplo intachable fue más determinante que la educación teórica y los sermones. El Amor a la Humanidad creo que es innato, se tiene o no se tiene. No conocí a nadie que lo desarrolle. Se puede demorar en manifestar, pero se nace con él. En mi caso, también mi pasión por el Conocimiento, que me llevó a estudiar las pirámides por una intuición infantil, reconociendo su importancia para la Humanidad. Ello me llevó a la investigación Hermética y Metafísica, que me pareció de igual o mayor importancia. Pero avancé disfrutando de todo, sin darme mucha cuenta en qué me metía. Ser bombero, con todos sus riesgos, era sólo un deporte que me parecía útil, gastarme todo en investigar, sólo una buena inversión para la humanidad futura., pero a los 42 años tuve que enfrentarme al viaje más crítico: “el retorno”. Entonces me enfrenté de hecho a los más poderosos del mundo, tuve que empezar a aprender a ser empresario, a manejar dinero y lo peor, a “vivir de las pirámides” porque comprendí que tenía que hacer una dedicación exclusiva. Para algunos que nunca me aportaron nada es como un sacrilegio, las quieren gratis, como si yo fuese el genio de la lámpara. Escribí Ecologenia, para cambiar el sistema, derrumbar la barbarie y esclavitud económica de la humanidad, pero teniendo que usar dinero como todo el mundo, para poder hacer las cosas.

Nada de eso se puede enfrentar sin Amor a la Humanidad. Toda otra hazaña pasa por el egoísmo, el temerarismo patológico, la obligación cumplida del bombero pagado (salvo que tenga vocación) o la dependencia a las endorfinas como algunos deportistas extremos, pero nada de eso es parte del heroísmo. Menos aún los “héroes” de guerra de las películas… No basta “ser valiente”.

MI VIDA ANTES DE SER HÉROE:

Cabe destacar sólo mi vida antes del viaje de regreso: Vivía del canto, pintaba cuadros, trapicheaba con piedras preciosas, viajaba en primera clase (salvo cuando tuve que mantener un laboratorio con dos físicos, un matemático e infinidad de experimentos). También tuve consultorio y aunque era estresante, me hacía feliz ayudar a la gente. Casi voy preso por hacer revertir cánceres, con un método propio, parecido a la moderna terapia bioneuroemocional, pero precaria, sin saber de los mapas cerebrales de otro Héroe: Rike Hamer ni disponer de la situación de Enric Corbera. Así todo, resultó muy efectiva. Un juicio que inicié contra los vendedores internacionales de la dipirona, también me produjo muchos problemas e intentaron asesinarme. Salvo esos momentos de gran riesgo, lo demás era fácil. Incluso conseguí mantener una clientela selecta que pagaba muy bien por escucharme cantar, de modo que no tenía los agobios y riesgos de la fama. Cuando alguien me hizo comprender en 2001 que a causa de Piramicasa me podría hacer muy famoso, casi me hace desistir. Como si no fuese dura la lucha interior, hay que cargar con “la imagen” de la cual depende que la verdadera obra llegue a los demás.

De todos modos y a pesar de ello, mi vida ahora es más feliz. Ningún diamante ni la mejor canción han sacado a alguien de una silla de ruedas… A lo sumo han alegrado un rato a un deprimido.

MI INSPIRACIÓN:

Creo que el Amor a la Humanidad es la mayor inspiración, pero para escribir los versos en el poema de la vida, hay que llevar un ritmo, una métrica, cadencia, disciplina y sobre todo, una musa. El arte de vivir tiene las mismas reglas que la poesía. La musa es toda la Humanidad. Cuando se odia a algo o a alguien, se odia a todo el mundo, aunque se crea que se focaliza en ese alguien en particular. No se puede amar a Dios y odiar a los hombres, ni a uno solo o al peor de ellos. Si en mi subconsciente tengo odio a la cucaracha, no puedo amar a la Humanidad y menos aún a Dios. La puedo matar, como puedo y debo combatir en lo exterior hasta los extremos que el enemigo me imponga, pero una de las frases que más me ha inspirado en la vida es la del Esenio: “Amarás incluso a tu enemigo”. No dijo “no tendrás enemigos” ni “no combatirás”. Es que el odio es el único enemigo real de la Humanidad.

MIS HERRAMIENTAS:

Son las mismas que me inspiran, sumadas al Conocimiento de la Catarsis, es decir la experiencia como veterano en la peor y más dolorosa batalla: La que va masacrando miedos, odios y vicios… Cada batalla ganada es una recuperación en el equilibrio de la Santísima Trinidad: Amor, Inteligencia y Voluntad. También debo agradecer a mis variados Maestros, algunos como hermanos en la vida, otros como enemigos. El Respeto a todos ellos es la herramienta que me permite avanzar. Sin embargo, el Amor sigue siendo la única fuente de la Fuerza Interior.

INSPIRAR A OTROS:

Como decía al principio, no es mi persona lo “ejemplar”. Sigo siendo reticente a servir de ejemplo a nadie, porque cada uno tiene su propio punto de vista. El mío se considera anormal en cuanto a “función fisiológica”, pero también puede serlo en la ética y vaya a saber en cuanto más. Lo único que puede inspirar a otros a convertirse en héroes, es mi obra. Aprovecharla, disfrutarla y compartirla, les hace heroicos en alguna medida, quizás más grande que el heroísmo mío respecto a ella.

PARA LOS QUE SE INICIAN:

Si quieres convertirte en héroe, vas a tener que aguantar lo inaguantable, vas sufrir como un torturado en algún momento, vas a tener muchas noches sin sueño, muchos enemigos gratuitos, soportarás las burlas más ingeniosas que puedas imaginar y más de una vez querrás dar la vuelta antes de seguir tras una “causa perdida” como llaman los desamorados y los cobardes a los que intuyen como potenciales héroes.

En realidad, nadie quiere a los héroes… Al principio. Y después quieren disfrutar de su obra y sin esfuerzo o mérito alguno, los mismos que intentan que no leves las velas, los mismos que sabotean tu barco. Extrema el cuidado al elegir tu tripulación, porque las traiciones son más comunes de lo que parece, incluso en la propia familia. Haz tu Catarsis, porque sin ganar las principales batallas interiores, no hay héroe ni obra exterior que valga. Y en todo momento, hasta ya viejo y punto de irte de tu cuerpo, tendrás que sostener el combate interior. Claro que no es lo mismo cuidar un Jardín de Sentimientos, que al principio, cuando debes talar un Bosque Tenebroso, con árboles de terror, lianas que te envenenan con el odio y  ciénagas de vicios que te invitan a ahogarte junto con “tus penas”.

Alcances a ser o no un héroe, la Catarsis te convertirá en una persona Feliz, de las pocas que hay en el mundo actual. Donde quiera que trabajes, tu trabajo será heroico. Después de eso, tu causa y tu obra estarán aseguradas. Si no tienes ninguna, la encontrarás, porque el mundo necesita con desesperación ejércitos inmensos de Héroes, que reemplacen a los mercenarios e idiotas violentos que llenan los campos de batalla actuales.

Hace falte millones de médicos heroicos que reemplacen a los “médico-merciantes” que llenan en mayoría abrumadora los hospitales y clínicas. Hace falta un ejército globalmente desparramado de policías héroes que reemplacen a los apaleadores serviles que arremeten contra las multitudes en vez de meter presos a los “político-rruptos”. Hace falta que otro ejército de políticos héroes, reemplace a los manipuladores muñecos de los esclavistas mayores. Es preciso que hasta el que se crea más insignificante en el orden social, se convierta en héroe para irradiar Amor y estar dispuesto a cualquier combate exterior con absoluta consciencia de lo que hace. Sólo una persona que hace su Catarsis puede ser un verdadero Guerrero de la Luz, sea soldado, policía, obrero, taxista o barrendero.

Como parte de la Catarsis, que tu obra jamás esté inspirada por el deseo de reconocimiento ajeno. Ocúpate de serlo para ti mismo, pero conozco muchos grandes héroes que jamás serán reconocidos por nadie; conozco a algunos que ni usan internet, porque están demasiado ocupados en sus labores. Y por último: Nadie se convierte en héroe por sólo desearlo, es muy duro y peligroso. Pero nadie es más feliz que un Héroe ni se puede ser Héroe si no se es feliz.

LOS HÉROES QUE ME INSPIRAN:

La lista sería interminable y nombrar a los más conocidos sería una injusticia. Mi padre resignó sus más grandes aspiraciones materiales y científicas para que yo pudiera realizar las mías. Un taxista ocupó dos horas, ya en destino y sin cobrarme, para inducirme a practicar el Tantra y no volver al sexo fornicario. Mi Maestro de Espadas no sólo me enseñó herrería… Dos veces me rescataron en la montaña a punto de morir congelado. Fui parte de un cuartel de Bomberos Voluntarios donde viví, practiqué y vi realizar actos heroicos a montones. También conocí y conozco médicos heroicos (sobre todo los que se enfrentan a establishment) y unos cinco políticos verdaderos entre toda esa casta de todo el mundo. También hay niños heroicos, como la mexicana Natalia que ni siquiera lee sus discursos, o mi Amigo Marcelo Mastroiani (músico baterista argentino que en vez de dar pena como muchos lisiados, da ejemplo y alegría)… Hay muchos héroes por el mundo y si lo pienso bien, me ha sobrado inspiración y ejemplos. El Amor a la Humanidad se trae de nacimiento, pero no me ha faltado gente que me lo enseñe a manifestar. No recuerdo a todos los amigos, pero sí a todos los héroes.

  • ¿Qué tipo de personas son para ti admirables (héroes)?

Todas aquellas que son capaces de entregar su tiempo de vida por una causa que sin duda sea de beneficio para la Humanidad y en armonía con las Leyes Universales. Pero un héroe no es sólo una “buena persona” ni una “persona buena”. Hace falta poner todo el Amor, toda la Inteligencia y toda la Voluntad disponibles.

  • ¿Cuáles son las cualidades que más admiras de ellas?

La humildad, la valentía, la claridad de ideas y sobre todo, el equilibrio emocional (la ausencia de emociones, para tener Sentimientos Verdaderos). Sin Catarsis no hay héroes. A lo sumo “buenas intenciones” y peligros que no se podrán sortear.

  • ¿Qué haces para convertirte en héroe?

Mantener el equilibrio emocional, vigilar que mis Sentimientos, pensamientos, palabras y actos sean coherentes y útiles a la causa por la que trabajo.

 

Gabriel Silva. Polifacético investigador, explorador, psicoantropólogo, esoterista, empresario, cantante, pintor y escritor. Destaca su trabajo con pirámides y desarrollos en metafísica. Vocero de la Orden Templaria Votivvm Hermeticvs y Primer Maestre de la Orden Templaria Trifolium Templis Ordo. Temáticas de sus libros: Metafísica avanzada, Piramidología, Política y pseudonovelas (conocimientos disfrazados de ciencia-ficción). Más información sobre su obra en: www.piramicasa.es Sus libros en: www.lulu.com/spotlight/piramicasa

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Comentarios

  1. Lucas  diciembre 11, 2015

    Espectacular testimonio como todas tus palabras querido maestro!

    responder

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